Siempre me ha gustado salir de fin de semana a conocer algún pequeño local de los alrededores de Madrid donde poder perderse y disfrutar de una experiencia gastronómica completa, pero esto resulta cada vez más difícil ante la avalancha de tugurios que dan gato por liebre a precios desorbitados, así que estoy deseando dejarme caer por Becerril de la Sierra y conocer Vianda.
En una típica construcción serrana, al lado de la Iglesia, con decoración clásica y sobria, David Coma y su mujer Luci desarrollan su particular proyecto de restauración, sincero y sin mentiras, lo cual es digno de elogio con los tiempos que corren. A falta de comprobarlo en persona, y vistos los precios y las críticas a su cocina, cuesta creerse que puedan tener dificultades para subsistir. Llevan siete años luchando, tiempo en el que el proyecto se ha mantenido única y exclusivamente por la ilusión personal y no porque resulte rentable, un sacrilegio ante triunfadores sin gloria.
El comedor se sitúa en la planta superior de la casa y el espacio entre las mesas es digno de mención, cada una cerca de las ventanas para no perderse las vistas. En el sótano, una bonita bodega nutre la carta de vinos, que aunque no esconde su apego por los tintos, muestra alguna chispa de rebeldía, y sobre todo de nuevo a precios que no resultan un atraco.
Menú Vianda (festivos y fines de semana)
Menú Degustaciónpor 36 euros que incluye:
• Crema de bacalao ahumado.
• Laminado de presa con helado de mostaza.
• Medallon de bogavante en ensalada.
• Mini alcachofas fritas con setas.
• Arroz al azafran con foie caramelizado
• Taco de bonito con soja.
• Pechuga de pato con curry.
• Helado de miel y piñones. / • Cremoso de chocolate, helado de café



