
Salamanca es meca de peregrinación para estudiantes y despedidas de soltero de toda España, famosa por su juerga nocturna y por sus maravillas arquitectónicas tanto como por su milenaria universidad, pero menos conocido es su lechazo asado al horno. De todos los restaurantes que lo ofrecen, sólo hay uno en el que además te lo sirven confitado y deshuesado, sobre una moderna bandeja de pizarra individual y acompañado con una atrevida guarnición de risotto de trigo y shiitake. Ese sitio es Plaza 23, el último y más ambicioso proyecto del conocido hostelero local Gonzalo Sendín.
Para su diseño, el joven e inquieto empresario ha viajado por nuestra piel de toro y se ha empapado de las últimas tendencias culinarias y estéticas con el objetivo de convertir su nuevo restaurante en referente absoluto y rompedor de la “nueva cocina tradicional”. Todos los detalles han sido concebidos para sorprender, y en plena Plaza Mayor, como no podía ser de otra manera, el comedor, con sólo 32 plazas, sorprende con su decoración por el prestigioso estudio italiano Costa Group en tonos blancos y ocres, con butacas de corte clásico, manteles de hilo y lámparas de araña que le dan un ambiente íntimo y distinguido. El espacio conserva además cierto encanto rústico como las vigas antiguas de madera del techo o las paredes de piedra, una de las cuales por cierto comparte con la vecina iglesia románica de San Martín. Detalle: no dejéis de visitar el excusado, pues desde los baños del restaurante se puede divisar parte del ábside del templo.

En lo gastronómico, Sendín apuesta por una revisión sensata de la cocina de siempre, basada en la rica despensa salmantina y en recetas de toda la vida pero con un toque de vanguardia en las técnicas y en las presentaciones de los platos. Entre los primeros destacan sus magistrales croquetas, el plato de foie a la plancha con PX y praliné de pistacho, sus creativas y coloristas ensaladas, las verduras de temporada a la plancha y el arroz meloso con carabineros. En el apartado de carnes el plato estrella es sin duda la paletilla de lechal, aunque también sobresalen el taco de cochinillo asado y el solomillo de ternera con pastel de bacon y parmesano. Esto no quita que otro de sus imprescindibles sea el atún rojo de Almadraba con verduritas y mahonesa caliente.
Sus postres se elaboran al momento y entre ellos destacan los frutos rojos con sopa fría de queso y helado de mango y sus torrijas, probablemente de las mejores de todo el país. En la carta de vinos hay más de 150 referencias escogidas de todos los precios. También tiene carta de aguas con diez marcas y una gran oferta de bebidas y destilados Premium. El restaurante cuenta además con una barra de pinchos en la planta de abajo, para picotear algo a la hora del vermut o mientras esperas a que te den mesa en el comedor y con una espectacular terraza en plena Plaza Mayor donde se puede tomar cualquiera de las especialidades del restaurantes además de pastas, hamburguesas y creativas tapas y raciones.

Dirección: Plaza Mayor, 23. Salamanca.
Teléfono: 923 271 353
Horario: de 13,30 a 16 y 20,30 a 24 h.
Precio medio: 40 €

